Nunca habrás probado un bizcocho de naranja más jugoso que éste, y sobre todo facilísimo de preparar con la famosa receta.

Ingredientes:

250g de azúcar 1 naranja entera de zumo (con piel y todo) 3 huevos 100g de mantequilla en pomada o aceite de girasol 125g de yogur (puede ser natural o griego, pero a mí me encanta cómo queda con uno con muesli) 250g de harina 1 sobre de levadura Royal Un pellizco de sal.

Preparación:

Primero de todo, ponemos a precalentar el horno a 180º, arriba y abajo. Lavar y trocear la naranja y, utilizando un robot de cocina, triturarla lo mejor posible, de modo que los trocitos que queden sean pequeños y agradables cuando nos los encontremos en el bizcocho. En un bol grande, mezclar la naranja triturada, el azúcar y los huevos, y mezclar bien hasta que tengamos una masa uniforme y con rico aroma a naranja. Después, se incorpora la mantequilla o aceite y el yogur. Utilizando un colador, tamizamos la harina con la levadura, de modo que entre más aire en la masa, y la añadimos a la mezcla anterior. Por último, añadimos un pellizco de sal, que potenciará el sabor a naranja (aunque parezca mentira, ¡es esencial no olvidar este paso!). Mezclamos usando una espátula o cuchara grande con movimientos envolventes, esto es, intentando crear huecos de aire cada vez que removemos para introducir burbujas que ayudarán a que el bizcocho quede bien esponjoso. Elegimos un molde que nos guste, por ejemplo uno de corona o uno de plum-cake, y lo enharinamos ligeramente para evitar que se pegue. Es importante que la masa no sobrepase la mitad del molde al llenarlo, o podría desbordar y manchar el horno. Hornear a media altura unos 40 minutos o hasta que, al pinchar el bizcocho con un cuchillo o un palito de pincho moruno, éste salga limpio y sin restos de masa. Esperar a que se enfríe y desmoldar con cuidado.