A quién se le ocurrió la idea de rebozar y freír el calamar?

Ingredientes:

Calamares medianos – 2 unidades Huevo – 1 unidad Harina de trigo – 140 gramos Sal – al gusto Levadura química (polvos de hornear) – 5 gramos Agua – 150 gramos Aceite de oliva – 10 gramos Aceite – para freír.

Cómo hacerlo:

Para esta receta podemos comprar los calamares limpios y cortados en aros o podemos comprarlos enteros. Nosotros hemos preferido partir de calamares enteros, para asegurarnos la frescura del producto. Para limpiarlos, procedemos como sigue: retiramos los tentáculos con cuidado de no romper la bolsa con la tinta que hay a continuación de la cabeza. Retiramos también la pluma o concha, que es una lámina transparente que parece un trozo de plástico. Extraemos la boca o pico, que está situada en el centro de la base de los tentáculos. Retiramos la piel y las aletas. Le damos la vuelta al calamar introduciendo un dedo por el extremo puntiagudo que esta cerrado, el más cercano a la zona donde estaban las aletas. Con esta acción, podemos lavar fácilmente su interior. Tras lavarlo, lo secamos con papel absorbente y volvemos a darle la vuelta. Ya lo tenemos listo. En el vídeo que os compartimos se ve con detalle todo el proceso de limpieza y lavado del calamar, por lo que os recomiendo que lo visionéis antes de comenzar la faena. Una vez que tenemos los calamares limpios, los cortamos en aros de, aproximadamente, un centímetro de ancho. Si las aletas son muy grandes las podemos cortar también por la mitad. A continuación, cascamos el huevo, lo ponemos en un cuenco y lo batimos con un batidor. Vertemos en el cuenco el agua y seguimos batiendo para que se mezcle con el huevo. Añadimos la levadura química y la sal y continuamos batiendo. Seguidamente, añadimos la harina, poco a poco, mientras continuamos removiendo con la varilla para que la harina se incorpore homogéneamente y no forme grumos. Una vez que hemos incorporado toda la harina, vertemos en el cuenco el aceite y mezclamos para que se incorpore a la mezcla. Ponemos a calentar abundante aceite en una sartén. Es preferible que, si lo podéis conseguir, hagáis uso de aceite de oliva virgen extra. Ponemos en el cuenco un puñado de aros de calamar y mezclamos con una cuchara para que se impregnen de la mezcla. Cuando el aceite esté bien caliente, escurrimos ligeramente unos cuantos aros y los echamos a la sartén. Es importante freír los calamares por tandas. Los cocinamos por ambos lados hasta que adquieran un bonito dorado. Una vez que estén listos, los retiramos de la sartén y los ponemos sobre papel absorbente.